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Cultura Organizacional: cómo obtener lo mejor de las personas

Cultura Organizacional: cómo obtener lo mejor de las personas

Me gustaría compartirte una frase que, después de haberla leído, me hizo mucho sentido con respecto a una situación que estaba viviendo en la empresa para la que colaboraba.

Peter Drucker afirmó: "La cultura se come a la estrategia para el desayuno"… y, ¿cómo no estar de acuerdo con esta frase?

Como lo explicó con sus propias palabras Jack Welch, tras uno de los pocos fracasos que tuvo durante su brillante carrera; después de adquirir Kidder, Peabody & Co.: "Compré una compañía con una mala cultura. ¿Por qué falló? Porque compré algo sin tener en cuenta su cultura. Sólo tuve en cuenta los números, sin considerar esta última. Eran demasiado diferentes, tenían la cultura de que lo único importante era el bono".

Ahora bien, puedes pensar que esto sólo se vive a nivel de estrategias globales o a nivel empresa, pero es sólo una falsa creencia, ya que también afecta a nivel microclima, cuando los líderes carecen de un entendimiento del poder de la cultura, para alinear la estrategia de la organización al propósito personal de los colaboradores y así obtener la mejor versión de cada uno de los integrantes de su equipo.

Seguramente en el mundo del internet encontrarás información, herramientas o mejores prácticas que te ayudarán a sacar la mejor versión de cada uno de los integrantes de tu equipo. Pero te quiero compartir la práctica que me ayudo a obtenerlo.

Para conseguirlo debes hacer de estas 3 acciones un hábito:

1. Desarrollar

Fomenta un ambiente de aprendizaje donde los integrantes de tu equipo pueden descubrir y nutrir sus talentos e intereses. Un gran líder debe proporcionar los medios para que su equipo pueda crecer profesional y personalmente, a través de:

  • Conversaciones de desarrollo
  • Teniendo en cuenta las situaciones únicas del individuo
  • Stretch assignments”; asignando tareas que le presenten un reto o desafío para el colaborador

2. Agradecer

Reconoce el logro, la intención y el esfuerzo. Un gran líder cultiva un "clima de apreciación", reconociendo sinceramente el buen trabajo y el esfuerzo extra con frecuencia y de maneras inesperadas.

3. Cuidar

Ayuda a tus colaboradores a integrar el trabajo y la vida. Apóyalos durante eventos importantes y en tiempos de necesidad. Ve a las personas como seres humanos con necesidades y situaciones únicas. Un gran líder puede "ponerse en los zapatos" de los integrantes de su equipo y aprender lo que necesitan para sentirse apoyados.

Haz de estas tres acciones, un hábito y crea un ambiente donde la gente se sienta valorada y pueda dar la mejor versión de sí mismos. Como dice el Dr. James Goodnight, CEO de SAS: "Si tratas a la gente como si hiciera una diferencia, lo harán".

Por último y no menos importante, ten en cuenta las incorporaciones de los nuevos ingresos a tu equipo, ya que muchas veces, como líderes, nos mantenemos alejados del proceso de selección, teniendo como resultado que el nuevo integrante del equipo no se acople con la cultura de la organización, ocasionando un desequilibrio en el ambiente de trabajo y, por consecuencia, poniendo en riesgo el alcance de los objetivos.

En este caso, la práctica que te recomiendo es, siempre considerar cómo tus nuevas incorporaciones pueden acoplarse con la cultura de tu organización y contempla que deberás involucrarte más en el proceso de selección. Quizá pienses que puedes delegarlo y que tus tiempos no son suficientes para ocuparte de este proceso, sin embargo, verás que el tiempo que le destines, será una de tus mejores inversiones.

Entonces, antes de comenzar un proceso de selección, debes realmente entender lo que caracteriza a la cultura de tu organización y preparar preguntas que te permitan evaluar la compatibilidad del candidato con ella. Intenta mostrarle al candidato, cómo se hacen las cosas en tu organización, llévalo a caminar por tu lugar de trabajo, permítele conocer a los miembros de tu equipo, muéstrale el lugar donde trabajaría, esto independiente al proceso de selección que evalúe las habilidades que se requieren para la posición.

Estoy seguro que si vuelves el “Desarrollar, Agradecer, Cuidar de tu equipo e Involucrarte en la selección” un hábito en tu vida profesional, lograrás obtener lo mejor de cada uno de tus colaboradores.

Entender tu cultura y sumergirte a ella te hará un embajador de tu organización, y fomentará la creación de círculos virtuosos. Los grandes líderes lo han vivido y han dado testimonio de ello. Nunca es tarde para hacerlo.