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¿Regresar o no regresar a las oficinas?, he ahí el problema

¿Regresar o no regresar a las oficinas?, he ahí el problema

Una encuesta realizada por Great Place to Work® USA arrojó que solamente el 30% de quienes en la actualidad trabajan desde casa con motivo de la pandemia desearía regresar a los horarios y lugares de oficina previos al confinamiento.

La mayoría expresó que al trabajar desde casa se consideran más felices y más productivos que antes.

Estos datos están resultando inquietantes para algunos empleadores que miran con cierta angustia la llegada de un cambio que modificará para siempre la cultura laboral.

Algunas preguntas que se presentan son:

  • A largo plazo, ¿quedarán en desventaja quienes trabajen desde casa en comparación con quienes sí acudan a las oficinas?
  • ¿Quedarse a laborar desde casa reducirá las oportunidades de promociones y crecimiento profesional?
  • ¿Los líderes perderán el tacto, ese feeling tan especial que en opinión de muchos sólo proporciona el contacto directo?

Los Mejores Lugares para Trabajar® parecen tener las respuestas desde un liderazgo efectivo que entiende las necesidades de los resultados en el negocio pero también las de sus colaboradores.

Claire Hastwell, Content Marketing Manager de Great Place to Work® US, indica que 91% de los encuestados considera que ha disfrutado al menos en parte el trabajo remoto mientras que el 88% desea continuar trabajando de manera remota al menos parte del tiempo de trabajo.

Aparte de las preocupaciones relativas a la seguridad sanitaria, el punto crucial está en la percepción de los colaboradores con respecto a las ventajas que han obtenido al trabajar desde casa.

Algunos quieren regresar porque para ellos la interacción social es fundamental para sentirse mentalmente sanos y productivos. Para otros, vale la pena permanecer en casa porque de ese modo se ahorran el tiempo de largos trayectos y también evitan lo que consideran distracciones propias de la oficina. Muchos colaboradores están ahora tan acostumbrados y contentos trabajando desde casa que regresar a la oficina les produce ansiedad (si no es que un abierto temor).

Hastwell enfatiza que algunos temen perder las horas extra ganadas al ya no tener que transportarse o la oportunidad de resolver algún pendiente casero durante un pequeño descanso (como hacer una visita rápida a la lavandería).

No es un secreto que las ventas de algunas prendas han disminuido notablemente en el último año. Algunos diseñadores de moda presentaron nuevas colecciones en las que el acento estuvo en blusas y camisas y sólo presentaron una o dos piezas para combinar de la cintura hacia abajo. La razón es muy sencilla: en el home office nos arreglamos de la cintura hacia arriba para aparecer en la cámara. Regresar a la oficina representaría nuevamente invertir el tiempo y el dinero necesarios para lucir unos buenos pantalones, una buena falda y zapatos siempre lustrosos.

¿Regresar? Lo que ganaron los colaboradores con la pandemia

Algunos de los beneficios concretos más citados son:

  • La flexibilidad de horarios sin interrupciones
  • Reducción del tiempo de trayecto a la oficina
  • Mayor tiempo para el bienestar, como caminar y hacer ejercicio
  • Oportunidad de comer saludable
  • Gozar de un espacio de trabajo que se considera seguro, cómodo y más barato
  • Ahorros sustanciales en transporte y restaurantes
  • Autoaprendizaje en la administración de su tiempo

Probablemente, si los empleadores fuerzan las cosas para obligar a sus colaboradores a volver a las oficinas se arriesgarán a perder mucho talento que hoy tienen en sus organizaciones.

Una solución quizá sea recurrir a una totalmente nueva normalidad en la que los espacios de trabajo sean híbridos —parcialmente presenciales y parcialmente remotos—.