MENU

Contacto

If you've heard of Joo casino then it's time to play it!
Why don't you play bitcoin casino slots today? Here you will definitely win!
Если вы хоть раз слышали про мостбет, то вы должны знать, что именно тут есть серьезные деньги!

Publicaciones

Artículos





Arte y desarrollo profesional

 Arte y desarrollo profesional

“El arte deriva de un deseo de la persona para comunicarse con otro”. Cuando Edvard Munch, artista pictórico noruego, exponente del expresionismo, dijo esta frase puede ser que no haya pensado específicamente en el desarrollo profesional; pero, al analizar la frase bajo este contexto, nos permite inferir que el arte es un medio para desarrollar habilidades profesionales a través de un medio inherente en el ser humano, la expresión de su interior.

Como el modelo For All de Great Place To Work desarrolla, las relaciones humanas, dentro de una organización, se vuelven más fructíferas y positivas cuando existen lazos de confianza entre todos los miembros de esta. Estos lazos de confianza se establecen mediante una comunicación eficiente y asertiva. Cuando la confianza logra ser la piedra angular de las relaciones de la vida en la organización, con apoyo de los valores y liderazgo efectivo, logramos la maximización del potencial humano, es decir, del desarrollo de las personas. Entonces, bajo este pequeño análisis, podríamos concluir que Munch, tal vez sin intención, colocó al arte como uno de los medios disponibles para el desarrollo profesional y personal dentro de una organización.

Desde que los seres humanos fuimos cazadores-recolectores, en los albores de la vida, en pequeñas comunidades de los sapiens, el arte estuvo más que presente. Las personas plasmaban en las paredes de las cuevas, o en peñascos, episodios de la vida de los cazadores (de ellos mismos), que si bien, como dice el historiador del arte, Ernst Gombrich, podrían haber sido por fines mágicos y supersticiosos a través del poder las imágenes, también es sabido que muchas comunidades lo hacían para enseñar a los otros sobre tácticas de caza o simplemente para señalar dónde solían estar las presas. Esto ocasionaba una mejora en la táctica y en la eficacia de caza de nuestros ancestros, lo que podríamos llamar ahora “desarrollo profesional”.

A lo largo de la historia, el arte ha sido un medio para expresar, para entrar en cada uno y para aprender. Esta exploración personal conlleva a darnos cuenta sobre ciertos aspectos que debemos mejorar para llegar a conseguir nuestros objetivos o, simplemente, para vivir mejor. Si nos trasladamos hasta nuestros días, en un mundo cada vez más globalizado y en donde las relaciones interpersonales son clave para cualquier crecimiento profesional o para vivir en comunión en la sociedad, explorar nuestros miedos (por nuestra propia cuenta), las excusas que nos imponemos, y las carencias que poseamos nos permite trabajar para superarlos y así poder abrir los canales de desarrollo pleno (a todo nivel).

Para poder ser empáticos, escuchar a los demás y trabajar en equipo, existen distintas herramientas y disciplinas para lograrlo. Una de ellas, por ejemplo, es la Improvisación Teatral; esta rama de las artes escénicas explora al ser humano desde dentro, y enseña a escuchar, vencer el miedo al “saltar al vacío” y a trabajar en equipo. Según Omar Argentino, uno de los improvisadores latinoamericanos más influyentes, los valores de la Improvisación Teatral (o “Impro”, como se le llama), son Aceptar, Escuchar, Proponer, y Ser Soporte de los Demás. ¿No les parecen valores relacionados a formar líderes o futuros líderes en el mercado? Lo son. Y no solo si una persona se está desarrollando para un puesto de liderazgo, sino para poder desarrollarse en sus propias disciplinas sin, necesariamente, liderar un equipo. La “Impro” es una poderosísima herramienta para poder desarrollarnos, para cuestionarnos y para formarnos, de manera integral, en un mundo sumamente competitivo como es en el que vivimos.

No solo la Improvisación Teatral es la única expresión artística que puede ayudar en el desarrollo profesional, también lo son la pintura, la danza y la música, como algunos ejemplos. Estas disciplinas artísticas desarrollan la creatividad, la empatía y la sensibilidad; componentes importantes para aceptar los cambios, generarlos y ser inclusivos con todas las ideas y sugerencias que puedan surgir en nuestros equipos. El ser humano se ha ido “deshumanizando” al pensar que para poder llegar a la cima necesita ser fuerte, duro, implacable y que debe tener la razón en todo para generar un halo de autoridad y predominancia dentro de su grupo social y empresarial. Es verdad que muchos comportamientos tienen su respuesta en los entornos en los que se desarrollan las personas, por lo que las generaciones son muy distintas entre sí, ya que son el resultado de la coyuntura en la que viven; ante lo que hemos podido observar una tendencia (principalmente en la generación Millennial, la cual poco a poco va copando los puestos de liderazgo) de trabajar en uno mismo, para tener como resultado lograr ser una mejor persona y un mejor profesional.

Partiendo de lo expresado en el párrafo anterior, es importante que las organizaciones que busquen ofrecer crecimiento profesional (y personal) a sus colaboradores (lo cual conlleva a un beneficio para ellas), desarrollen programas de beneficios y de formación, como parte de su plan de capacitación integral, basados en actividades artísticas. Ser un buen lugar para trabajar no parte solo de ofrecer a los colaboradores un buen sueldo o días libres, sino también de preocuparse genuinamente por el bienestar general de todos los que componen la organización. Un buen líder no solo se forma a través de teoría, sino también en la práctica, y en atreverse a trabajar en temas personales que impactarán en temas profesionales. Un buen líder debe ser capaz de cuestionarse, de arriesgarse, además de explorar dentro de ellos mismos y aceptar que pueden seguir aprendiendo, inclusive de las personas que están bajo su cargo.

Con respecto al aprendizaje que genera el arte en las personas, lo podemos ver en la generación de una nueva manera de comportarse en las mismas, además de ver las situaciones cotidianas con otras perspectivas. Dentro de este proceso de aprendizaje, la organización puede lograr que los valores de las personas calcen con los que se establecen en el lugar de trabajo, consiguiendo entrelazar la cultura organizacional con el día a día de las personas. Este punto es muy importante, ya que en un mundo cada vez más caracterizado por la falta de empatía y por el individualismo (lo cual no es negativo solo si esto no lleva a “pasar por encima” de otras personas), el aprendizaje a través del arte es fundamental, debido a que aprendemos desde dentro.

Por otro lado, como lo mencioné líneas arriba, el arte también nos permite trabajar en la sensibilidad de las personas, en el respeto y la empatía hacia todos. Un profesional que posee esta sensibilidad es capaz de ser integral y aceptar distintos puntos de vista de manera asertiva; de esta manera puede salir de su zona de confort y conocer distintas realidades. Esto conlleva a que la diversidad que existe en las organizaciones se transforme en una fortaleza de ellas y su cultura, y así se logre, realmente, la vida en comunidad dentro de las organizaciones. En un país donde el Estado no asegura que todos posean realmente los mismos derechos y oportunidades, las organizaciones deben volverse en los mejores sustitutos de ese Estado ausente. Todo esto es posible si los líderes de las organizaciones están conscientes de esta necesidad y son empáticos. La presencia del arte dentro de la formación de los líderes es fundamental para lograrlo, ya que serán catalizadores del cambio hacia sus equipos.

La pandemia nos ha enseñado muchas lecciones (dentro de las cuales está cuidarnos a nosotros mismos) en todos los aspectos; a cada uno de distinta manera. Además, nos ha abierto a nuevos mecanismos y alternativas para gestionar a las personas, cuidado la salud mental, psicológica y física de todos los colaboradores. Por ello, el arte es necesario que sea visto, cada vez más, como un aliado de la gestión dentro de las organizaciones. Una de las cosas más puras y sinceras es lo que el ser humano genera a través del arte, el cual canaliza muchas emociones y nos permite aprender sobre distintos aspectos. Por ello, es necesario e importante verlo como un medio para aprender, crecer y ser mejores personas y, como consecuencia, mejores profesionales.


Get the latest Great Place to Work® insights delivered to your inbox.